Luego de recoger las preguntas de la comunidad socialina, realizamos la entrevista a Jesús Redondo, director del Departamento de Psicología, en el marco de la polémica suscitada a partir de la propuesta aumento de matrículas con criterio de equidad en dicha carrera.
La entrevista fue realizada el día anterior al Consejo de Facultad donde se discutió por primera vez la aplicación de dicha propuesta, con sus características originales.
Cabe recordar que finalmente, en otro Consejo de Facultad, se aprobó que para el año 2010 se aplicará un aumento con criterio de Equidad de 30 cupos en Psicología y un sobrecupo de mínimo 2 en el resto de las carreras, además de fijarse en el "Reglamento sobre postulaciones para ingreso especial de estudiantes prioritarios de equidad educativa" que la Facultad de Ciencias Sociales se fije anualmente un cupo especial para estudiantes prioritarios con un mínimo de dos vacantes por carrera, sujetos a aumentarse con la venia del Decano y el Consejo de Facultad.
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Atentamente
Equipo Wikisociales
“La propuesta propone cierto equilibrio en la distribución de los estudiantes que ingresarán a la carrera, 30 de particulares pagados, 30 de particulares subvencionados y treinta de municipales, otros treinta de los cuales 20 son de bachillerato y otros de ingresos especiales (que en su mayoría, probablemente, serán de particulares pagados). Entonces, la pregunta que me hago es: si existe la posibilidad de crear un decreto que estipule este ingreso especial equidad, es decir, existe un instrumento legal ¿cuál es la razón de crear una distribución como la que se propone y no se intenta asimilar dicha distribución a los parámetros de la población en general, si este hecho reviste un paso política importante en la segmentación de la educación superior y existen los medios legales para un resultado feliz ¿por qué no hacer que entren más estudiantes de colegios municipales y de quintiles más bajos? En resumen ¿por qué tanta cautela con la distribución pareja?”
Bueno, esto es una hipótesis de números, no es que se esté planteando que sea exactamente así. Aquí lo que se está tratando de corregir es una distribución que se da espontáneamente por efecto de que el único instrumento para entrar es la PSU. Entonces, como la PSU tiene, todos sabemos, sobre todo en los puntajes más altos, que tiene una segmentación de nivel socioeconómico, de tipo de colegio y de género -los tres combinados- lo que tratamos es ver cómo podemos conseguir que haya un mayor equilibrio, no el equilibrio teóricamente ideal, lo que tratamos es de que fundamentalmente haya un ingreso más diverso de alumnos dentro de dos condiciones importantes: una es que va a seguir utilizándose la PSU, que de momento es el instrumento que tenemos, y segundo, que se sigue teniendo como exigencia de la Universidad de Chile y criterio de excelencia de más de 600 puntos.
Con esos dos criterios lo que tratamos es de equilibrar la proporción de alumnos de cada uno de los tipos de colegios y por un problema del tipo de características culturales asociadas a los tipos de colegio y además en el caso de los Cupos de equidad, que esos alumnos no sólo vengan del sector municipal sino que vengan de los tres quintiles más bajos que son los que menos representación tienen en este momento en la educación superior del Consejo de Rectores y de la Universidad de Chile. Esa es la corrección.
Entonces, no quiere decir que va a quedar al final distribuido en un 30 – 30 - 30, no necesariamente. Es una aproximación, eso sí. Cosa que por la vía normal tenemos un desequilibrio absoluto. Tenemos 30 particular pagado, 24 subvencionado y 6 expresamente del sector municipal, y ni siquiera sabemos si esos seis son de los tres quintiles. Entonces ¿cómo corregimos eso? Por medio de dos mecanismos: uno la beca BEA, que limita el acceso al 5% de mejor nota de los particulares subvencionados y de los municipales, solamente para ellos. Ahí lo que hemos visto es que aumenta un mayor porcentaje de los particulares subvencionados, ligeramente. ¿Y cómo seguimos compensando?, con este planteamiento de un nuevo acceso especial por equidad, que es un tema absolutamente nuevo.
¿Usted sabe cuántos estudiantes hay hoy en la facultad por ingreso BEA?
Sí, como no voy a saber (hojea una carpeta) Por cupo BEA hay tres estudiantes en la facultad este año. Dos en psicología y uno en antropología.
Y en los años anteriores ¿sabe?
No porque es un tema de este año nada más, es nuevo. Eso fue una cosa nueva que se inventó este año. Además en base a la experiencia internacional y de la Universidad USACH, que habían tenido experiencia de que aquellos alumnos que son los mejores, académicamente… los que tienen mejores notas en cualquier colegio; lo que plantean es que esas personas cuando entran a la universidad en seguida van a estar bien y van a poder, independientemente de que el tipo de colegio no les hubiera aportado. Esa es un poco la teoría que hay detrás del tema del BEA.
Lo que pasa es que, además el BEA lo que hace es que se salta incluso el puntaje de 600 puntos. Podría haber alguien que entra con BEA sin la necesidad de tener 600 puntos.
¿Si?
Sí, sólo tiene que estar por sobre los 450 puntos que se exigen para entrar al sistema universitario. Y además tienen una beca inmediata.
Sí, pero años anteriores también se ha implementado -no sé si con el mismo nombre, sé que es de Excelencia- porque de hecho yo tengo una compañera que entró por el 5% y yo voy en tercero.
Puede que lleve algún año más la beca BEA, voy a mirar para ver de qué fecha es, pero yo creo que no tiene más de uno o dos años, este modo de acceso.
O sea por lo menos tres años, yo voy en tercero.
(lee unos papeles) Además es de los cuatro primeros quintiles, o sea, la beca BEA es sólo para alumnos del 80% más bajo, del 20% no. Lo que no dice es desde qué año está establecida.
Ahora, lo de la beca BEA hay un problema de que cuando tú te matriculas, te matriculas en base al resultado de la PSU que lo miras en el diario el día anterior, o el mismo día y tienes dos días pa’ hacerlo. Entonces muchos alumnos si se ven en la lista de espera más allá de que detrás de su nombre se ponga BEA, ellos no saben si entran o no entran en el cupo. Es decir, si la propia universidad no los llama pa’ que les digan “oiga, aunque esté en el puesto 22 de lista de espera, como todavía no las tenemos cubiertas, usted puede entrar. Venga y matricúlese”, lo que la persona hace es que se matricula en otro lado, porque está en lista de espera y sabe que no va a correr hasta él. Entonces falta un elemento proactivo por parte de la facultad, de la universidad, para buscar esa gente.
¿Pero esta propuesta lo contempla?
(Asiente con la cabeza)
¿Pero sólo en el telefoneo al momento de las matrículas?
Es que no se puede hacer de otra forma, porque hasta otro momento tú no tienes las listas. No tienes cómo tenerlas antes.
Pero, por ejemplo, con algún tipo de difusión anterior-
¡Ah, previa! Vamos a hacer, de hecho se ha conversado el tema, una difusión previa con motivo de toda esta cosa de tal forma que en los colegios sepan que hay un aumento, tanto de que sepan que existe la carrera de educación –porque no se sabe en muchos lugares que la Chile tiene una carrera de educación- que existe este modo de acceso de beca BEA, para que los alumnos lo vean, entiendan y digan “ah, aún cuando mi puntaje sea 580, si resulta que estoy con beca BEA puedo acceder” porque uno de repente se ve ahí y dice “ah, no, yo estoy fuera”.
Claro, y esa difusión o ese tratamiento anterior tendría que darse a nivel nacional…
Tiene que haber una información. Yo no sé cuánto puede ser por cuestión de costos… una campaña proporcional a nuestras capacidades económicas.
Pero se piensa desde el departamento o-
-no, a nivel de facultad. Como facultad y como universidad. La universidad hace propaganda, pero muchas veces esa propaganda que hace es genérica. Después hay varias facultades en la universidad que hacen una propaganda específica. Las más conocidas, son economía, medicina, ingeniería. La pregunta es por qué no otras facultades podemos hacer algo parecido. Como facultad de ciencias sociales, asociados como campus Juan Gomez Millas, cono nuevo proyecto Bicentenario –podría ser un cosa interesante incluso para el propio proyecto hace una campaña conjunta de todas las áreas de ciencias sociales de este campus.
Pero eso todavía no está visto.
-No. Eso es lo que estamos conversando para hacerlo. Todavía falta mucho de este año, estamos muy adelantados, normalmente estas cosas se piensan en octubre y estamos ahora en junio ya hablando de esto, o sea que estamos ya adelantados para poder hacerlo.
Claro, pero eso mirado desde la perspectiva de nosotros que estamos dentro de la universidad, porque las personas que están afuera si pretenden -ven que está la posibilidad de- entrar por ejemplo a la carrera de psicología, pero ven que igual hay que tener un puntaje superior a los 600 puntos, o sea… eso requiere toda una preparación anterior.
En este momento es superior a los… el que quiere entrar a psicología…
O sea pero suponiendo que no son las becas BEA
Puntaje ponderado de psicología, 706 puntos, el último puntaje de psicología 659 puntos, ese es el último del año pasado, y el más alto 757. Entonces alguien que ve esto, dice “pero yo con 610 no tengo ninguna posibilidad”- Espera, que por beca BEA podrías entrar. Y si hay cupos de equidad, sin ninguna duda puedes, con tal de que estés por encima de 600. Cosa que antes no podía.
Ahora, con respecto a los 20 cupos de equidad, “¿Existirían medidas para mantener a los jóvenes que entran a la universidad?”
Mira, en principio ahí hay un tema. Si estos chiquillos son del sector municipal, y de los tres quintiles, al mismo tiempo que están postulando a este cupo quiere decir que tienen conseguida o una beca, o un crédito solidario. Con toda seguridad que lo tienen.
¿Y en el aspecto académico?
En el aspecto académico, si están por encima de los 600 puntos, quiere decir que tiene la excelencia suficiente para estar en la Universidad de Chile. Ahora si estuvieran en 500 puntos -que no sería el caso en este cupo- lo que ha hecho la universidad USACH y que podría hacer la Chile, pero eso es un tema ahí conversándolo y viéndolo como campus, por ejemplo, es que en el programa el Bachillerato se establezca un modelo de entrada que tenga un acompañamiento tipo propedéutico. Ese es un tema muy interesante pero tiene que ser en bachillerato, que es el lugar donde se puede dar un período de adaptación y de recuperación o de puesta a nivel, por decirlo de algún modo, de los currículum que no han visto en su escuela todas esas cosas. Pero no lo puede hacer cada carrera, en ningún lugar se ha hecho, no se puede sobrecargar sobre carreras, y sobre todo del tamaño de las nuestras, para la facultad de medicina podría hacerlo, pero del tamaño nuestro… es un tema que hay que planteárselo como bachillerato. Pero los alumnos que nosotros estamos planteando no necesitan. En el área académica no van a necesitar apoyo especial, ¿por qué? Porque están por encima de 600 puntos. Según la propia universidad, esa es una persona excelente.
Puede que necesite otro tipo de apoyos. Por eso en el decreto que estamos planteando para crear estos cupos, como el de deportistas destacados; y ahí lo que estamos pidiendo es que estas personas tienen que tener acceso preferente, por ejemplo, a hogares, si son de regiones; tienen que tener acceso preferente a becas de alimentación, porque o sino pasaría a ser contradictoria que tú le das un cupo de equidad y luego no le das beca porque dices “como ya tiene la otra”, entonces estás creando un problema más que solucionándolo; y eso en la facultad evidentemente nos tenemos que plantear que si estamos haciendo, no sé, cuarenta cupos entre todas las carreras en el tema de equidad, hay que aumentar el cupo a más 40 becas de alimentación, sí o sí.
¿Eso también se está planteando entonces en las otras carreras?
Eso también está en el… o sea, nosotros estamos planteando que se haga un decreto que sirva para toda la universidad. Cuántos lo usen luego, cómo y cuánto tiempo, eso ya cada facultad, cada carrera, tendrá que estudiar. Lo mismo que ahora la beca BEA es un criterio general para todas las universidades del Estado, en todas las de la CRUCH creo que está, ahora cuántos cupos en cada carrera lo decide cada carrera, entonces nosotros el año pasado tuvimos una demanda de becas BEA de… habían 4 cupos disponibles y no se completaron todas las vacantes. Cada carrera determina cuántos cupos se asigna a cada medida de ingreso especial. Entonces si se aprueba como criterio no va a ser sólo para la carrera de psicología sino que para la facultad completa. No dice cuántos cupos en cada carrera, pero como política general la idea es aprobarlo para todos. Incluso que quede instalado como una cosa que sirve para toda la universidad; ahí es donde está el tema interesante, creo yo, que desde la carrera de psicología, desde la facultad de ciencias sociales, pueda convertirse en una política general de la universidad.
Tengo una duda sobre cuál es el estado de avance en la institucionalidad del decreto para ambas becas, o sea, para el cupo de equidad y la BEA.
La BEA está instalada, es una norma general del sistema universitario.
¿Y eso de que cada carrera decide…?
Cada año cada carrera decide qué número de plazas se designan a la beca BEA. El cupo de equidad, en este momento está para la aprobación por el consejo de facultad mañana. Si se acepta mañana, se acepta solicitar a la universidad que se cree un nuevo cupo que se llame cupo de equidad, o como se quiera llamar, eso pasa a decisión de la Vicerrectoría que ya hemos hablado con ellos y están de acuerdo en que sería una cosa muy interesante para la universidad y que va, digamos, en la política de diversidad de la propia universidad. Luego pasaría a jurídica para que los abogados de jurídica digan “estoy hay que cambiarlo, esto se queda, ahí está la formula” y sale listo para que lo firme el rector.
¿Y cuándo cree que estaría listo?
Yo esperaría, si se aprueba en el consejo de facultad, que de aquí a un mes estaría listo para que se pueda aplicar a las decisiones del año próximo, que es lo que nos interesa. Además que sería una señal bastante potente de la universidad de Chile.
¿En el caso de los cupos de equidad y de las becas de excelencia, sobre todo se ve en el caso de los quintiles y los colegios municipales, no se privilegiaría a los colegios emblemáticos municipales?
En la medida en que sea de los 3 quintiles más bajos… nosotros no estamos separando a un tipo de colegio municipal del otro, eso ya sería una sofisticación bastante difícil de hacer, porque precisamente los chiquillos que más capacidad tienen en el país lo que ocurre es que los propios profesores de sus colegios los invitan que vayan a los liceos emblemáticos.
Aquí hay una contradicción muy interesante que habría que estudiar, ¿por qué dan tan bajos puntajes los colegios municipales en el SIMCE? “No, es que enseñan mal”, no creo, nuestros datos no dicen eso. Lo que ocurre que los colegios municipales se desprenden de sus mejores alumnos en séptimo básico para “regalárselos”, por hacerle un bien al chiquillo, a los liceos emblemáticos y, por lo tanto, cuando van a evaluar en octavo, no tienen a sus mejores alumnos, ya los regalaron o a colegios emblemáticos o a colegios particulares, que también ocurre: los profesores dicen a los papás “oiga, usted tiene un hijo muy inteligente, aquí no puede aprender más, llévelo usted al liceo 1, al liceo Carvajal o a un colegio particular donde yo también hago clases donde lo van a becar y le van hacer llegar a la universidad”. Entonces en octavo, cuando miden a los colegios municipales, ya no están midiendo a los que estudiaron ahí, sino que son los que estudiaron menos los mejores que se los pasaron a otros colegios. Ahí hay una trampa en la medición que no aparece, está oculta.
Pero igual es una sofisticación porque…
Una sofisticación muy masiva eh.
Pero cuando uno sale de su colegio, por ejemplo sale de un particular subvencionado para ir a un emblemático, es una cantidad muy pequeña de estudiantes los que se van a esos otros colegios, entonces no sé cuán significativo pueda ser en cuanto a número en la diferencia de la evaluación SIMCE.
Hace la diferencia totalmente, porque tú lo que haces es quitarle el extremo de arriba, entonces la curva baja, por el promedio.
Si, pero uno por curso en ocho cursos…
Es que no es sólo uno por curso. Uno por curso va al Carmela, otro por curso va al Aplicación, otro va a otro… se mueven bastantes alumnos. De hecho puedes ver eso cuando se haga el estudio de lo que se llama valor agregado, y sólo se valoren los alumnos que han hecho el recorrido completo en cada colegio, se va ver que los alumnos que comienzan en un colegio, cuando llegan a octavo, están en menos de un tercio. Los demás han desaparecido, y no han sido los alumnos “peores”, en los colegios municipales son los mejores los que se van. En los colegios particulares pagados los que se van son los peores, que los van sacando: “en este colegio no le va bien, no puede repetir, vaya a otro”, entonces los colegios se van quedando con los mejores y trayendo a los mejores, entonces cuando dan la prueba PSU, los colegios particulares pagados han hecho una selección constante de sus alumnos, entonces claro les da unos puntajes por allá arriba. No porque los hayan educado ellos sino porque han ido seleccionando alumnos en el camino. Entonces en los otros colegios municipales les quedan los alumnos que no han podido ir ni a los particulares pagados, ni a los particulares subvencionados de cierto costo, ni a los emblemáticos; entonces, claro, los puntajes están siempre por debajo en promedio. No es que los colegios sean mejores o peores, ese no es el concepto, sino que tienen a los mejores alumnos seleccionados; cuando neutralizamos eso, junto al nivel socio-económico de las familias, los colegios no tienen sustantiva diferencia entre los colegios de una res y otra.
Si el ingreso especial siempre ha sido una facultad de cada departamento, por qué no se aplicó antes, sobre todo en psicología que tiene grupos de trabajo como EPE y OPECH.
¿Por qué no se ocupó antes? Es que no existía, es un tema nuevo.
Yo supongo que eso se refiere a las BEA.
Las BEAs se han ocupado siempre, de hecho somos el departamento que tiene dos BEAs, cuando hay otros que tienen cero y otro que tiene una. El tema no es ese, el tema es que hasta la beca BEA, el único criterio para entrar a la universidad es la PSU y el lugar que uno ocupa en la PSU. La beca BEA ha abierto un procedimiento nuevo, por decisión ministerial en la línea de más equidad. Paralelamente nosotros vemos que existen ingresos especiales, por ejemplo, para deportistas destacados, nadie lo cuestiona; para personas que son extranjeros, que han vivido fuera porque su papá es militar o diplomático, lo que sea, retornan y entonces entrada especial para un caso así. Nosotros los que pensamos fue “¿no podría haber más modelos de entrada especial?”
Dado que psicología quiere aumentar los cupos, en los diálogos que hemos tenido tanto con los estudiantes como en el consejo de profesores, la conversación ha sido que sí queremos aumentar alumnos pero con un método que nos permita hacer un equilibrio de diversidad del tipo de alumnos que vienen. Lo que el consejo de profesores decidió en enero fue “aumentamos alumnos pero con la condición de que podamos hacerlo con un modelo de este estilo” y esa conversación se la planteamos a facultad y se la planteamos a vicerrectoría que vino aquí para entablar una conversación y fueron ellos los que nos dijeron que la mejor forma era crear un nuevo elemento de acceso especial que se llame equidad, o como queramos llamarlo, y hacer una prueba piloto de cómo funciona eso, que sirva luego para toda la universidad y en eso estamos.
Estamos alineando en este momento varios elementos: aumento de cupo en general para psicología, porque en este momento somos la carrera más chica de todo el sistema, incluso del sistema público, ese es el primer punto. Segundo, la oferta que nosotros tenemos es bastante buena, no vamos a decir que somos los mejores del sistema pero casi. Vamos a tener mejores condiciones próximamente con el tema del Bicentenario. Entonces no nos parece que la universidad pública más importante del país esté restringiendo a la cantidad de gente que postula todos los años para estudiar psicología en la universidad de Chile en primer opción, y que la estamos dejando fuera y no porque no sean capaces, son todos capaces si están por encima de 600 puntos. Entonces estamos “regalando” buenos estudiantes a otras universidades, y al mismo tiempo nosotros no estamos desarrollando la psicología en toda sus dimensiones porque somos un grupo académico muy chico.
¿Entonces cómo alineamos todos esos elementos? Es lo que está en el proyecto de desarrollo del departamento donde lo que tratamos es, por una parte, ampliar la planta académica de excelencia, con una masa crítica suficiente para desarrollar el conjunto de las ciencias psicológicas. No es lo mismo clínica que laboral, que comunitaria, que educacional, que jurídica, y faltan muchas más. Luego, mejora sostenida de la calidad y pertinencia de los programas; estamos haciendo una reforma de mallas que es de las más fuertes que se están haciendo en toda la universidad y que toda la red de psicología de las universidades públicas están trabajando con nosotros para ir haciendo esos mismos cambios, o parecidos. Hemos cambiado todo el programa de postgrados, en este momento tenemos dos doctorados y cuatro magíster y del orden de doce diplomados, ha habido un gran salto en ese tema. Para mantener ese desarrollo es que necesitamos un aumento adecuado de alumnos de pregrado y postgrado.
En este momento para el próximo año podríamos tener más alumnos de postgrado que de pregrado, es un poco ilógico porque qué es lo que estaríamos haciendo, que esta mejora que hemos conseguido en la universidad de Chile se la estaríamos dando a las personas, que habiendo estudiado la carrera en otro lugar, pueden pagarse un postgrado aquí. Está bien, es un servicio, ¿pero no será más importante aumentar nuestra circulación de alumnos de la carrera al mismo tiempo, por lo menos? ¿De tal forma que tengamos un flujo de nuestros propios alumnos pero que los formemos nosotros acá? Volver a equilibrar eso. Lo que sería un poco, desordenado digamos, además un poco, yo creo, éticamente planteable el como vamos a convertir la Universidad de Chile en el lugar dónde se forman los postgrados. Unos les dicen “blanquear” su título, personas que han estudiado en universidades privadas, vienen acá, pagan su postgrado y hacen su postgrado en la Universidad de Chile. Yo prefiero aumentar el número de alumnos de 100 a 120 de pregrado. Además de que venga gente de los otros lados, está bien.
Pero, ¡en eso estamos! Cómo coordinar todos esos elementos porque son tres temáticas que van alineadas, no funcionan una sin otra. Lo mismo que no es posible todo eso, y por eso lo teníamos, fíjate, el aumento de alumnos, cuando lo aprobamos ponía: “Nuevo aulario para pregrado Proyecto de Campus 2009”. Cuando vimos esto creímos que el proyecto de campus iba a ser que el primer aulario estuviera disponible este año, por eso dije “Aumento de Alumnos de Pregrado 2009”, porque vamos alineando las dos cosas, ya estamos retrasados en un año. El aulario va a estar entre el 2010-2011. Entonces, si nosotros esperamos a eso, estaríamos teniendo ya funcionando postgrados, con muy poca demanda de alumnos nuestros. Entonces como ya hemos cerrado el ciclo de reforma de la malla, este año se cierra con la primera generación, vamos a tener una evaluación completa del proceso, creemos que es el momento de poder abrir la ampliación en el primer año.
Aquí no podemos, que hemos hecho, conversar con bachillerato, que esta en este momento construyendo una ampliación y que va a estar antes del aulario, ¿para qué? Para poder instalar ahí el primer año.
Conversando con mis compañeros y compañeras, una opinión bastante recurrente es que si acaso el aumento de cupos a bachillerato no será como un “pasando y pasando” con las otras instalaciones de bachillerato, porque incluso cuando…
Es una colaboración mutua, por supuesto
Porque cuando nosotros entramos yo me acuerdo de lo que hablaba incluso era de reducir el ingreso a bachillerato, entonces que ahora se aumente a 20, bueno, y eso también se relaciona junto con una pregunta que habían hecho que es que: ¿Por qué si se van a duplicar las matriculas solo a 20 son de equidad y otros 10 de las becas BEA no debería llamarse mas bien simple aumento de matricula en vez del pomposo nombre “Propuesta de Acceso”?
A ver, es que han preguntado varias cosas distintas, una cosa es Bachillerato, a ver, ¿Qué es lo que nosotros hablamos con bachillerato como facultad? Que el acceso de los alumnos a bachillerato y luego su paso aquí en la facultad reduce ingresos a la facultad, ese es el primer punto, ¿por qué?, porque los alumnos que llegan al bachillerato llegan con AFI, y ese AFI llega al bachillerato, nuestra facultad tenía déficit, ¿te das cuenta que estamos hablando de dos años atrás? Nuestra facultad estaba con déficit presupuestario permanente. Y ahí teníamos un número de alumnos, que venían de bachillerato, muy alto en proporción al resto de la universidad. ¿Qué es lo que planteábamos? Ajustemos nuestro acceso de alumnos de bachillerato al mismo porcentaje promedio que tiene todo el resto de la universidad. Ajustado eso, nosotros ahora, como aumentamos alumnos, le aumentamos ese porcentaje en la misma proporción a bachillerato, ¿me explico? Si a nosotros nos corresponden que sólo vengan entre 7 y 10 alumnos de bachillerato, con 60 cupos o con 50 cupos, mejor dicho, si yo ahora en vez de 50 cupos ahora voy a tener 120 cupos, ¿cuántos corresponderán a bachillerato? Cerca de 15 y 20.
Entonces, el que nosotros aumentemos alumnos también le viene bien a bachillerato porque así hay más espacio para alumnos en psicología de bachillerato manteniendo la misma proporción, ni siquiera necesitamos aumentar la proporción. Que es lo que hicimos antes que fue bajarla un poco, porque si nosotros le damos más cupos a bachillerato, nosotros tenemos que dejar entrar menos alumnos, porque no caben más en el aula. El aula tienen máximo 60, ¡no cabe ninguno más!, ya ven ustedes. Cuando vienen un par de alumnos del extranjero, día de examen, ¡faltan sillas! Es una realidad. Y en la clase tú no puedes decir “voy a meter 6 sillas más” porque tú no las puedes colgar en la lámpara, no hay más espacio, o sea, no das para más, necesitamos un lugar más grande. O grupos que se subdividan. Claro, los costos de subdividir son muy altos.
Entonces, eso es lo que estamos estudiando cómo hacerlo, y también ha habido acuerdos entre los profesores de cómo hacerles el primer año con aumento de 120, cómo probar distintas formulas, y conversarlas con los estudiantes y evaluarlas para ver cuáles serían las mejores formas para hacer la enseñanza y el aprendizaje con los estudiantes. No es que haya una teoría de cual es la mejor. No, depende de para qué es mejor la una, o mejor la otra. Entonces probemos con cada curso, cambiemos, hagamos reforma. Y, evaluación permanente, porque esa va a ser donde vamos a acertar seguro.
Respecto a eso, el aumento de la planta docente no asegura que en los cursos existan secciones, o sea, quiero introducir el tema de la organización académica con tantos estudiantes.
Mira, el tema ahí fue muy discutido, dedicamos casi dos mañanas en enero, los profesores dicen que no. Y después de darle muchísimas vueltas, o sea, imagínate toda la discusión que hubo, dos mañanas enteras, como 8 horas de discusión, al final acordamos que lo mejor es no dar presupuesto, que hay una fórmula mejor. Y estar disponibles todos los profesores a un proceso de experimentar con y en diálogo con los propios estudiantes cuál es la fórmula adecuada para cada ramo. Ir probando, evaluando y cambiando. Y poniendo los medios adecuados.
Entonces ahí se hablaron de varias fórmulas. Una fórmula es la más simple teóricamente, pero que introduce, que hay dos profesores, o el mismo profesor repite las dos cosas exactamente, una lata; segundo, con eso lo único que haces es mantener lo que hay ahí. No introduces elementos más innovadores ni más creativos, pero puede que en algún ramo sea eso lo que hay que hacer, no sabemos. Es una posibilidad.
Otra posibilidad que sea planteaba era un curso completo de 120. No nos convencía a casi nadie. Pero si que nos podía convencer un modelo alternativo de enseñanza, que existe en otras facultades, en el cual en algunos ramos puede ser que se parta en la mañana con una hora y media de clases a 120, tipo cátedra, de contenidos. Y luego, división en grupos de 20, para hacer una actividad práctica con un profesor, pero de forma coordinada, es decir, haciendo todos los grupos más o menos la misma cosa, bajo una misma organización de aprendizaje. Porque cuando tú haces dos cuestiones independientes, lo que ocurre es que empieza el tema de qué alumno va en qué sección, ¿cómo lo coordinas eso en horarios? Y empieza un desorden impresionante. Como lo que pasa en Ingeniería y en Economía, en donde funcionan con un sistema así, y tiene un desorden, una pelea interna, los estudiantes tienen que postular al área, no te dan, pierdes el año en ese ramo no puedes elegir en el siguiente. Es un lío. Y además ahí tienes que introducir elementos de corte, y ahí el que tiene mejor nota, elige antes. Es una pelea mortal. Porque tienes que poner elementos muy cortantes. Nosotros hemos introducido ese elemento en los electivos, y como último elemento en caso de imposible, otro, preferimos la elección, es decir, la prioridad que yo le doy a ese ramo para nosotros es más importante que la nota con la que llega. Ahora si resulta que es un curso que tiene prioridad 100 para todos, entonces hay que doblar el curso en dos semestres distintos, para que lo puedan tomar más alumnos. Preferimos hacer eso, pero por ejemplo si el curso se puede dar con 15 y hay 17, y hay dos que los han elegido como en última prioridad, pues son esos dos los que no van a dar ese curso. Ahora en último extremo suponte que cada uno lo eligió como prioridad y hay que privilegiar al que tiene nota, se puede introducir, pero es como el último recurso. Pero en este modelo, debes estar usando permanentemente, hasta en el horario, A o B, o profesor A o B.
Profesor, ¿ya no existiría ese problema presupuestario para contratar a los profesores o aumentar las plantas?
No, lo que pasa es que a través del aumento de alumnos también hay aumento de recursos. Por lo tanto esos aumentos de recursos permiten un aumento de dedicación académica a esos mismos cursos. Si nosotros lo tenemos que financiar hoy día no podemos financiarlo porque no tenemos presupuesto con los alumnos actuales, pero si para primer año en vez de tener 60 alumnos van a ingresar 120, la diferencia de ingreso de esos nuevos permite la contratación de profesores, bien de cátedra completa, bien de colaboración en la cátedra. Pueden haber instructores, por ejemplo, que se incorporan a colaborar en una cátedra y a hacer esa parte que yo les decía, esa segunda parte, por ejemplo, del trabajo, y en esas pueden ser en horarios distintos, y en medio plazo es que eso se haga en laboratorio. O sea que sean elementos prácticos, por ejemplo, si estoy estudiando psico-biología, yo tendría una cátedra hora y media lo dará el profesor a cargo de la cátedra, y después habrá cinco horarios de laboratorios para ir de 15 a 20 personas a hacer el experimento o la práctica.
Pero eso del laboratorio me confunde un poco, por ejemplo en jurídica o en Educacional, ¿cómo sería el trabajo en laboratorio?
Ahí también hay trabajo en laboratorio. Si tienes un espacio, una sala grande, donde tú tienes los materiales que se usan en psicología laboral, tienes una sala chica de espejo, tienes una cámara para filmar la actuación de un alumno que entra y que hace una entrevista de trabajo, por ejemplo, y se filma, y después se analiza con todos los estudiantes al mismo tiempo. Es decir, tú puedes estar en un laboratorio de laboral.
Y como se relaciona todo esto con el la Facultad de Psicología que estaba rondando la idea de...
Yo, lo único que les puedo decir es que lean el folleto de desarrollo del departamento, dice “en un horizonte de 10 años”, esto está escrito el 2008, estaríamos hablando del 2018, “desarrollo de las psicología de la facultad de ciencias sociales, abrir la posibilidad de una facultad de ciencias psicológicas de la Universidad de Chile, que sea líder en el país, que se posicione entre las mejores de Latinoamérica y se reconozca entre los exponentes del mundo”, abrir la posibilidad, es decir, en ese momento se tomará un decisión. No es que nosotros demos por hecho que va a haber una Facultad de Psicología, sería sólo por esta parte. Podría ser sólo un Instituto de Psicología en vez de una Facultad más grande de ciencias sociales. ¿Por qué en el área nuestra, tiene que hacerse cada vez que hay algo nuevo, se separa? No sé, periodismo, ciencias políticas, por otro lado, no han tenido una gran facultad de ciencias sociales del tamaño de medicina, donde dentro hay con 8 carreras, 43 no sé qué, o sea, ¡gigante! Bueno, cada uno sigue su autonomía. Nosotros podríamos ser una gran facultad de Ciencias Sociales, dónde hay un gran desarrollo de la Psicología, de la Sociología y las Ciencias Políticas, un gran desarrollo de la Antropología.
Se me quedó una pregunta, en el tema anterior sobre el financiamiento, entonces, ¿está el aumento de las matriculas se sustenta en financiamiento de los estudiantes? ¿no implica un aumento presupuestario de parte de la Universidad?
Es que la Universidad no tiene el presupuesto más que el que entra con los estudiantes, salvo que nos aprueben el nuevo trato, y que empiece a llegar más financiamientos del Estado.
Pero, por ejemplo, es que estoy pensando en las otras carreras de la Facultad, ¿No implica que va a aumentar el presupuesto para una carrera y las otras seguirían igual?
Puede provocar roces, pero tiene es animarlos a que ellos también se desarrollen como carreras. Que ellos también tomen las decisiones para aumentar de alumnos porque también tienen más demanda de la que están cubriendo. No sé si tienen que crecer tanto como psicología, porque psicología tiene más demanda social hoy día, claramente. Hay 120 programas de psicología en el país, nosotros somos el más chico. De Sociología hay 15 escuelas, y de Antropología hay 6. Entonces no puede ser que nosotros tengamos el mismo tamaño que sociología cuando en el país hay 120 programas, 5000 estudiantes de psicología en el país, y nosotros tenemos 50; y en antropología hay 300 estudiantes en el país, y aquí tenemos 50. No hay una proporción igual. Entonces la U no puede responder en la misma proporción. Y tampoco puede restringir el crecimiento de unas carreras a otras en función de un equilibro teórico. No, el equilibrio es en relación a la realidad, no a lo que a nosotros nos interese, a nivel de mirarnos nosotros solos.
¿Y cómo ha sido la recepción de esta propuesta por parte de los otros departamentos de la facultad?
Mira, a los otros departamentos, la política de ingreso de equidad les parece una propuesta interesante, que creo que va a ser presentada como una política de facultad, que todos aprobamos y queremos utilizar, ahí no hay problemas. En el aumento del departamento, lo que se plantea por parte de algunos es: por un lado, si hemos tomados precauciones de reflexión sobre todo por los efectos que van a ocurrir. Ya sabemos que van a ocurrir elementos que prevemos, y posiblemente aparezcan elementos que no hemos previsto. Nosotros creemos que hemos previsto muchas cosas…
¿Cómo cuáles?
Todo el tema de libros, que hacen falta muchos más de los básicos que ya hay a disposición. Las modalidades pedagógicas, que hay distintas, e ir probándolas...
Con el aumento del doble de una carrera, la biblioteca tendría que crecer óptimamente, necesitaríamos una mayor biblioteca, también computadores, y eso no solamente incide en una carrera, sino también en toda la facultad, y para eso hay que inyectar recursos.
A ver, aquí yo creo que no están tomando en cuenta que hay un tema de reforma estructural de todo el Campus. La biblioteca no va a ser la que tenemos aquí, va a ser la Facultad de Filosofía entera. Es la biblioteca del Campus. Esto esta pensado en el contexto del Bicentenario. Está escrito en todos lados “proyecto Campus” Por eso este proyecto no viene de alguien de por ahí arriba y dice “¿ustedes Están interesados en ampliar?” no, el tema es que hay una presión, desde las Ciencias Sociales y desde distintas carreras, nosotros también, que necesitamos una ampliación, no solamente de números, sino que de la perspectiva de las Ciencias Sociales en el país. Es un proyecto académico.
Claro, necesita recursos. La discusión del Campus de hace dos años, era “no hace falta edificios, aquí lo que hace falta es proyecto no-sé-qué… académico”. Bueno, el proyecto académico está, lo que hace falta va a ser justo la infraestructura. Para hacer el proyecto académico, porque ya no da más de si. No sé, si conversan con todos los departamentos en el Campus, dirán que falta lo más importante. Hay un círculo vicioso: tú me dices quiero hacer un proyecto académico, pero no puedo hacerlo porque no tengo presupuesto ni espacios, no tengo espacios porque no aumento, y no aumento porque no tengo espacios. Entonces esto lleva 30 años metido en un agujero. Y hay que romperlo por algún lado. Resguardando los procesos de calidad, de reflexión, de proyección, está claro. Sino sería de locos. Nosotros en psicología estamos haciendo ese proceso, y no de ahora, de hace cuatro años. Es la primera carrera que se acreditó. Nos toca reacreditarnos el próximo año.
Entonces, de ese momento nos hicimos concientes de nuestras potencialidades, déficit y los desarrollos que tenemos que hacer sí o sí. No podemos no hacerlo. Y estamos más urgidos porque empezamos antes. Hay otras carreras que recién lo están pensando, y yo no los voy a obligar a que lo hagan. Al contrario, esto les puede servir de piloto, en el sentido doble de que alguien lo prueba, y de que las luces rojas que aparezcan, a ellos ya no les afectarán porque las prevén.
¿Cuáles han sido sus principales motivaciones que lo han llevado a ser director de departamento por estos años, y, respecto a lo mismo, dichas motivaciones lo llevarían a postular a otros cargos, como la decanatura?
Llevo 15 años en el departamento como profesor de 6 horas cuando comencé a 12, 18 horas, media jornada y finalmente jornada completa. Hasta hace algunos años estaba de profesor de contrata porque era extranjero. Y como tal, no podía ser parte de la planta ni tomar ningún cargo. En el desarrollo del departamento, de alguna forma fui uno de los profesores nuevos que primero accedió a la categoría de profesor asistente, que son aquellos que pueden ocupar cargos de dirección: asistentes y titulares. De una u otra forma se dieron las situaciones: donde yo llevaba tiempo trabajando con la dirección, María de los Ángeles Saavedra en esa época, la cual jubiló, algún momento con pregrado, muy poco tiempo, y mayormente con postgrado, y de estar haciendo eso, de alguna forma era la persona que, en esa circunstancia, podía asumir la dirección del departamento, porque era profesor asociado, y sólo me quedaba un pequeño detalle, que era nacionalizarme. Y me nacionalicé para poder asumir esa, de alguna manera, tarea que me tocó. No es que yo tuviera una motivación personal por asumir eso. De hecho estoy más interesado en la psicología educacional y en el tema de la Educación del País, que es entre comillas, la psicología en sí misma. En ese sentido, estoy restando mucha energía al tema de la educación, por estar gestionando el desarrollo de la psicología, pero me parecía que después del tiempo que llevaba acá, el consenso de los profesores del departamento estaba en que tenía que asumir esa tarea. La asumí, la volví a asumir, y no sé que es lo que va a pasar a partir de mayo.
¿Y sobre la decanatura?
Mira, con la decanatura hay varios problemas. Primero, yo no estoy interesado en la decanatura, eso como primer elemento. Segundo elemento, para ser Decano hay que ser profesor titular y no lo soy, y para postular a profesor titular todavía me faltan algunos trabajos y antecedentes para hacerlo adecuadamente. No tengo prisa, en otras palabras. En ese sentido no hay ninguna posibilidad a estas alturas.
Estoy más interesado por el tema de la Psicología, mantener adelante este proyecto en la medida en que mis compañeros de acá, mis colegas, consideren adecuado que lo haga, y si creen que hay otro que puede hacerlo, ¡encantado! Estupendo, ojalá cuanto antes. Pero lo que sí, yo no voy a dejar abandonado el proceso, no me voy a mandar a cambiar, ¡y podría! porque después que uno ya lleva sus años podría llegar otro. Pero no, tampoco quiero salir corriendo. Ahora, me gustaría ir cada vez teniendo que poner menos dedicación a la gestión y poder dedicarme más a mi área, pero siempre es un equilibrio inestable, voy conjugando como puedo estas cosas.
Eso sería. Si tiene algún comentario final, nosotros ya terminamos con todas las preguntas.
Yo creo que tenemos que conseguir hacer el paso que aquí nosotros tenemos como lema, y que yo creo que es el gran lema de la Universidad. La Universidad de Chile, por las circunstancias, por ejemplo, del Gobierno Militar, pasó a una situación bastante de privada, no solamente es que no la pescaron sino que hubo un maltrato a la Universidad, y específicamente a las públicas en general, pero específicamente a nuestras áreas, las ciencias sociales, las humanidades. Eso hizo que se creara durante muchos años una cultura muy particular, que es lo que podríamos llamar una cultura de la supervivencia: cada académico, cada minigrupo, cada área, cada subárea, cada Departamento, cada Facultad, y así, se cerraban para poder sobrevivir. Pero yo creo que ha habido un cambio: el nuevo estatuto, con una mayor participación, una mayor capacidad de integración, etc.; con unas demandas sociales mucho más complejas y más inter-departamentales, que exigen pasar a una cultura del desarrollo institucional, la supervivencia no sirve. Y eso supone cambiar la cultura, y yo creo que en esa aventura tenemos que estar todos, no solamente los académicos, no solamente los funcionarios, yo creo que los estudiantes tienen que sumarse al desarrollo institucional, porque es la forma en que las Universidades públicas pueden salir adelante. Si seguimos cada uno tratando de ver qué aspecto uno, como pequeño grupo, quiere dar, esto no va a funcionar, no va a ser bueno para unos y malo para otros: va a ser malo para todos.
Entonces hay que medir muy bien las colaboraciones y las interrelaciones entre todos, por ejemplo, para el tema de los proyectos de desarrollo de la Facultad, el proyecto Bicentenario, para esto mismo del aumento en Psicología, se requiere un trabajo muy afiatado. Yo puede que tenga una conciencia, digo, porque a veces pienso una cosa y creo que los demás piensan lo mismo pero piensan otra cosa... pero yo creo que hemos conseguido un trabajo, en lo práctico, bastante colaborativo entre los estudiantes y la carrera de Psicología a través del Consejo de la carrera, donde permanentemente participa un grupo de académicos que están a cargo de la carrera formalmente, y un grupo de estudiantes que representan a sus cursos, y ahí se va viendo permanentemente qué temas hay que estar revisando, tanteando, qué profesor presenta fallas, qué situación se da en este curso, o sea, se van revisando permanentemente y viendo salidas lo más rápidamente posible a los problemas que aparecen... porque no hay por qué almacenar problemas, no le hace bien a nadie, ojalá le hiciera bien a alguien, si le hiciera bien a alguien, estupendo, pero yo creo que aquí estamos para colaborar en que las cosas resulten bien, que se puedan discutir.
Lo mismo el tema de la evaluación, no sólo la numérica que ya es automática y que ojalá se convierta en tema institucional, ahora ya empiezan incluso a usarla como elemento de evaluación de los académicos, es un tema importante, no es que no valga para nada, sí vale, aparece ya en el propio currículum institucional de los académicos, entonces yo creo que va a ir teniendo un peso. Nosotros ahí hemos implementado un tema que me parece muy interesante, que es que además de eso que es numérico y automático, haya una conversación cualitativa, donde los profesores y los alumnos ojalá se encuentren “cara a cara” y puedan ir evaluando y planteando mejoras que hagan que errores y fallas que se puedan haber cometido por lo menos a la generación siguiente no le pasen, seguramente les pasará otra cosa, pero eso, ya sabiendo que no funciona, corrijámoslo para la siguiente. Entonces yo creo que eso es un aprendizaje, es lo que se llama pasar de organizaciones que enferman a la gente a organizaciones que aprenden, es decir, que la organización misma vaya aprendiendo del propio desarrollo que va teniendo. Y en eso no funciona si sólo lo plantean los profesores, tiene que haber una interrelación. Y creo que puede ser una muy buena oportunidad el tener que redefinir el proyecto de desarrollo de cara al tema del Bicentenario o de cara al tema de la Acreditación, para que en Psicología por lo menos se pueda dar un trabajo más intenso, para adelantarnos a muchas cosas que van a pasar, porque cuando uno hace cambios pasan cosas, y no hay que tenerle miedo a eso: hay que meterse y corregir todo lo que vaya apareciendo, y sabiendo también que hay un tema de que claramente todo no está disponible el primer día, pero si hay un proyecto en el cual se van a ir alineando los cambios que estamos tratando de hacer nosotros en el tema que manejamos (el currículum, la dinámica de cursos, de profesores, etc.) con el tema de infraestructura, pero no va a pasar el primer día. O sea, nosotros podemos resolver que en vez de cuatro libros de un manual haya ocho, pero que en vez de 100 metros cuadrados de biblioteca haya 400 no lo podemos resolver hasta dos años. Hay tiempos que no van pareados necesariamente, y si esperamos que estén pareados posiblemente puede llegar que estén dispares y no sepamos qué hacer, porque no hemos ido avanzando al mismo tiempo.
Luego tenemos que el Departamento de Psicología tiene en este momento más de 15 académicos estudiando Doctorados afuera, muchos académicos jóvenes, algunos alumnos de la propia carrera que salieron, ganaron beca, se les ha hecho contrato de dos horas para que sean miembros del Departamento, y van a ir regresando a partir el próximo año, porque queremos incorporarlos, no podemos perder ese recurso y esas competencias que tienen, porque vienen de estudiar en muy diversos lugares, entonces eso va a enriquecer muy fuertemente este Departamento, tenemos que estar preparados para recibirlos en todos los sentidos. Por eso es que uno si ve una línea que dice “aumento de alumnos” dice ¡ah, tanto!, pero ojo, el aumento de alumnos relaciónalo con aumento de profesores de postgrado, aumento de académicos, a que vienen los académicos jóvenes, están todos los temas entrelazados. O sea, no es una cosa espontánea, está todo armado, hay un proyecto de desarrollo del Departamento, eso es lo que quizás cuesta ver si uno no se toma el tiempo de leer detenidamente el proyecto de desarrollo.